Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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martes, 3 de septiembre de 2013
Mensajes de amor
Mensajes de amor,
quiero ahora, en esta
hora inocente
sentarme en el umbral
de tu mirada
y despertar cada día
entre tus brazos
respirando como una flor
que se abre al
viento.
Lucero de la mañana
entrégame tu luz
para seguir tus pasos
vida mía
y darte todo mi amor,
dame tus manos,
iremos juntos a gritar fuertemente
un te quiero
mientras la luna muestra su luz
que ilumina el mar en
todo su esplendor.
Mensajes de amor, los
pienso
para volcarlos en
páginas vírgenes,
que se enlazan, se
entrecruzan,
mirándote con toda mi
ternura
y ansias de estar a
tu lado.
Escucho el resonar
del agua
que cae en mi sueño
dibujando en mis ojos
mi mirada enamorada.
Nos hemos encontrado,
fue un chispazo
incandescente
de materia convertida
en victoria gozosa
de los dos en
prodigioso pacto.
Mensajes de amor,
son para tí,
mi amado amante.
Enamorados de vivir,
amándonos en un
paraíso nuestro, claro,
donde se cruzan luces
y sombras
entre besos, goces y
pasiones
que movilizan brisas
tiernas
y cubren con verdes
esperanzas los vergeles
que súbitamente
dibujan,
diestramente,
arabescos celestes con luceros.
El silencio es la
atmósfera
que el amor necesita
para que nuestras
almas brillen.
El tiempo no existe
en nuestras vidas
ya que nos lleva a
nuestra auténtica realidad
y a nuestro destino
buscado.
Mensajes de amor,
aún desde tu ausencia
no te he olvidado,
aún te sigo amando
y al son de mis
deseos
como viola de amor,
el ángel que nos
protege
y nos lleva
persiguiéndonos,
elevándonos en el
aire
disipando para
siempre las neblinas
que envolvían
tristemente nuestro cielo
mientras las
estrellas ríen y guiñan
resplandeciendo en un
cálido cielo.
Mensajes de amor,
como suspiros
cuando la tarde apaga
sus colores
y los astros
encienden sus lumbreras
y se duermen las aves
y las flores.
Mensajes de amor,
de dos almas flotando
en movimientos lentos
como alas de aves
en un rítmico volar
de dulces sueños,
felices sones en
nuestra plática amorosa.
Mensajes de amor,
van hacia tí por los
aires
desde horizontes
lejanos
para que nos unamos
entre frases,
palabras,
pensamientos
en un lazo estrecho y
envolvente de caricias,
pasiones,
anhelos.
Perdida en el tiempo
Perdida en el tiempo,
mi memoria se pierde en pasados ignotos,
perdidos en el olvido,
en ayer de ayeres,
de siglos escondidos.
¡En este hoy mío,
cuánto ayer se vive!
Me encuentro envuelta
en poblados de
antiquísimos regresos
y ahora aquí, frente
a ti,
toda arrobada aprendo lo que soy,
soy un momento de tu
larga mirada
que me acaricia,
desde ayer,
desde hoy, desde mañana,
paralela del tiempo.
El tiempo no existe,
aunque exista la
templanza
y la experiencia de
nuestras vidas
pues cada resurgir de
nuestro nacimiento
es la consagración de
nuevos acontecimientos
que nos llevarán
a nuestra auténtica
realidad y destino.
Perdida en el tiempo,
en una interminable
búsqueda
de la verdad, de la
esperanza,
necesito escuchar el
resonar del agua
para que caigan en mi
sueño del Hoy
las palabras de amor
sobre las hojas que
las esperan,
dibujando en mis ojos
mi mirada enamorada.
Perdida en el tiempo,
que me transporta a
fantasmas impacientes,
a la nada olvidada,
a dudas disipadas,
a realidades que
aparecen
en la luz del
amanecer
que nos muestra la
verdad
y el color del ayer.
Parece perderse en
sueños
durante el día para
volver a caer el sol
recordándonos que el
mundo podrá cambiar
lo exterior a nosotros
pero nuestra realidad
interior exacta y
pura
nos acompañará siempre.
El tiempo ya no es
tiempo,
el tiempo es oro,
pasando las horas,
los días,
luchan los nombres con las cifras,
lo exacto triunfa de lo incalculable,
las palabras vencidas
se pierden en el infinito.
Perdida en el tiempo,
te busco a ti,
el amor inconfesado entre mañanas
sin neblinas ni misterios astrales.
Por el aire revuelan
gemebundas voces apocalípticas
y rozan nuestras
frentes alas
venidas de tiempos lejanos
como profecías de
regresos de ilusiones perdidas.
¿Qué haces alma mía
perdida en el tiempo?
¿Vives en el pulso
lento del existir sin tregua?
¿O en las grietas de
ayeres pasados,
que vencen al futuro
cercano?
¿O presientes las
celadas,
traiciones,
mentiras que te
aguardan?
Perdida en el tiempo,
te busco donde tú
habitas
escondido en el corazón del mundo
y viajo lenta en el
espacio
mirando el lugar
donde tú descansas.
¡No me dejes, no me
dejes
que me pierda en el
tiempo de la nada!
Necesito vislumbrar
desde lejos
tu lámpara encendida
entre las tranquilas
sombras
para saber que existes
y estás presente
en este perdido
tiempo
de mi existir
verdadero,
el que tú sólo
comprendes
y que me salva de
olvidos y tristezas.
Coloquio íntimo
Coloquio íntimo,
secreto, misterioso
de dos que se aman
y mi alma tiembla al
sentirlo venir.
Cariñosas memorias
que vibran cual sones
de violines de amor
entre presiones de
nuestras manos
al son de las
palabras que juegan,
que palpitan entre calor de besos.
Coloquio íntimo entre
caricias y ternuras
en un lenguaje mudo,
con nuestras trémulas
manos asidas
con el fervor de los
que aman,
palpitando en los
labios
los besos entre
ambos,
hablamos sin voz ni
palabras.
Son momentos de dicha
suprema,
temblorosa,
en los que nuestros
espíritus hablan.
Coloquio íntimo,
breve pero intenso,
necesario para
nuestro existir
por los tiernos
momentos inolvidables
que vivimos al son de
nuestros gozos
que no pasarán al mundo del olvido.
Coloquio íntimo,
surge entre suspiros
cuando la tarde apaga
sus colores
y los astros
encienden sus lumbreras,
cuando se duermen las aves y las flores.
Coloquio íntimo,
diálogo de dos
espíritus
que tiemblan bajo la
luz de la luna
que el paisaje baña.
¡Amor!,
un instante detén
allí el vuelo,
murmura tus himnos de
triunfo
y recoge las alas.
Conciliábulo de
íntimos secretos,
lucero de mis
mañanas,
quiero seguir tus
pasos
y darte todo mi amor,
dame tus manos,
iremos juntos
a gritar fuertemente
un te quiero,
mientras la luna muestra su blanca hermosura.
Coloquio íntimo,
nuestro,
enamorados de vivir,
amándonos en un paraíso
claro
donde se cruzan luces y sombras
entre besos, goces y
pasiones
que movilizan brisas
tiernas
y cubren con verdes
esperanzas
los vergeles que
súbitamente
dibujan diestramente
arabescos celestes
con luceros.
Coloquio íntimo que
nos hace vibrar
como notas, cantos y
músicas
de campanas vibrantes
de plata
y el verso como pensamiento puro
surge con imágenes
resplandecientes
como burbujas de oro
en campos de flores
y recuerdos
deliciosos
que vuelven y nos
dejan
entre nardos empapados de rocío.
Coloquio íntimo,
juntos estamos perdidos
en las vagas visiones
que cruzan en hora felices
los cielos del alma.
Con las trémulas
manos asidas,
con el mudo fervor de
los que aman,
palpitando en los labios los besos,
las caricias tenues,
entre silencios que
crecen
y nos envuelven
en tibias brumas de
pasión.
Coloquio íntimo,
quiero ahora, en esta
hora inocente
sentarme en el umbral
de tu mirada
y despertar cada día
entre tus brazos,
susurrándonos
palabras de amor,
respirando como flor
que se abre al
viento.