Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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domingo, 18 de mayo de 2014
Y aún estás en mí
Y aún
estás en mí,
siento
tus labios latiendo
junto a
los míos,
tus
brazos rodeándome
como
una cinta de terciopelo suave,
azules
y verdes,
no
dejándome ir.
Te vas
despacio,
en
secreto,
por
caminos desviados, inclinados,
abismales,
te alejas
de mí
y no
sabes por qué.
Quiero
atarte con cordones de seda
enroscados
en mi cuerpo
deseosos
de tenerte,
de que
estarás dentro de mí,
pero ya
es imposible,
tus
ojos tropezaron,
se
enlazaron con otros ojos
y
dejaste de amarme.
Y aún
estás en mí,
en tu
distancia lejana y dolorosa
te
presiento,
siento
el aroma de tu cuerpo
el
sabor de tus besos,
tu piel
que quemaba la mía
en cada
instante
en que
estábamos juntos.
Quiero
oir tu voz melodiosa,
seductora,
diciéndome despacito:
“Te
amo, mi diosa,
mi
dulce, mi luz…”
¿A
dónde se fueron
todos
esos sentimientos
que
creí sinceros?
Y aún
estás en mí.
logrando
en mi cuerpo
mil
sensaciones nuevas
de
gozos, placeres,
estremecimientos,
temblores
que no
me dan tregua,
llevándome
al mundo desconocido
del
clímax total.
Forjé
un eslabón un día,
otro
día forjé otro
y otro
más
para
que te quedes
dentro
de mí
como
una cadena en mi corazón.
No
puedo evitarlo,
estás y
estarás en mí,
hasta
que muera,
mis
sentimientos
son
puros y simples,
tengo
en mis manos
las
llaves para que tú
cuando
me busques
y
regreses a mí,
abras
la cadena entrelazada
de
enredadera, de venas
en mi
corazón dolorido.
Mi
rumbo en este existir,
sólo me
conduce a ti,
no voy
a un lugar ignorado
ni a un
secreto misterioso,
voy en
tu búsqueda
porque
aún tú estás en mí.
Entre
tus labios,
busca
mi aliento y lo encontrarás
con
claridades llameantes
que en
la noche sin ruido
y en
silencio
resbalan
mis besos
por tu
cuerpo adorado y dormido
como si
te tuviera entre mis brazos.
Y aún
estás en mí,
en la
sed de mi cuerpo
que
nunca te preguntará nada,
tan
sólo
¿me
quieres aún?
Camino de sabiduría
Camino de sabiduría,
voy hacia tí
en un difícil encuentro.
Las palabras sabías que se esconden
en resquicios de nuestra mente
nos dan fortaleza,
voluntad, valentía, conciencia
para conocernos a nosotros mismos.
Nos conducen al gran proyecto
de un alma inocente,
pura, viva en cada momento
de nuestro existir,
haciendo pétalos y sueños
a cada instante del Hoy.
Camino de sabiduría,
parece que nos lleva a nubes altas,
fantasmas sin asideros,
horizontes sin llegada.
Camino de sabiduría,
si estaba lejos, ahora para verlo
hay que volver la cabeza,
porque lo hemos perdido.
Si los recuerdos son
como
pétalos deshojados,
los debemos encontrar
para que nos lleven
al cálido camino de la sabiduría;
estaremos atravesando los sueños que soñamos
a ese lado que se llama la vida que se
cumplió,
derrochando sabias y profundas
alegrías,
amores,
dichas,
risas.
Camino de sabiduría,
el mundo seducido por el canto
del
gran proyecto del alma,
se nos ofrece, nos da
rosas,
besos,
hojas
multicolores,
corales bailando en el otro mundo submarino,
innumerables materias dóciles,
esperando que nos encaminen a ser mejores,
más puros, más sinceros,
más creyentes en las palabras sabias.
Camino de sabiduría,
labremos en nuestro interior
el gran amor por nosotros,
coronándonos la dicha que nos escoge,
nos declara capaces de creación alegre.
Palabras sabias primogénitas del gozo,
vivir plenamente enamorado
de la
vida.
Camino de sabiduría,
nos conduce meciéndonos en un flor,
en una roca,
en el
aire,
en el
cielo,
en el
mar.
Nuestro proyecto en el alma
es descargar el amor a la vida,
perfección casi imposible,
pero lo lograremos al vivir
enamorados del existir.
Camino de sabiduría,
el mundo se nos acerca
a pedir que le hagamos feliz
en nuestra dicha
al encontrar ciertas palabras sabias.
Horizontes y paisajes vienen a vernos,
nos miran, se achican
para entrar en los ojos,
las
montañas se truecan
en puñados de arena virgen y pura,
pero al tomarla en nuestro existir
pierden su vida fría,
están con vida en la palma de nuestra mano.
Camino de sabiduría,
leyes antiguas del mundo
para ir hacia
la felicidad del vivir.
Florecer del alma
Florecer del alma,
que busca ese afán
de claridad y alegría
levantando en espumas de amor altísimo
hacia el cielo,
espumas de luceros,
sí, de estrellas que me salpica el rostro
con un tumulto de constelaciones.
Florecer del alma,
desafía días,
horas,
segundos,
tras suspirar con el alma
florecido de amor.
Hoy mi alma florece en ti,
eres la razón de mi existir,
si respiro lo hago por ti,
si vivo, vivo por ti.
Florecer del alma,
mi alma florece en ti
entre jacarandaes,
amapolas,
alelíes,
jazmines
y heliotropos.
Pienso en este amor en silencio,
son ecos altisonantes,
este amor que nos encontró
y nuestras almas florecieron.
Florecer del alma,
mi alma florece en ti,
en ti, mi amor.
¿Cómo me vas a explicar, di,
la
dicha de esta tarde de primavera,
si no sabemos por qué fue,
ni
cómo, ni de qué ha sido?
¡Cómo vagaron sin rumbo
y sin torpezas
tus caricias!
Largos gozos iniciados,
caricias no terminadas.
Florecer del alma
que nos inunda el corazón
en brisas de risas
que anuncian la alborada.
Cuando se desvanecen los fuegos
de las centellas de la pasión
entre sus espinas bellas,
los epigramas florecen.
Florecer del alma,
como un campanario
canta la alegría
cuando nuestros corazones
se unen entrelazados
y el tumulto brota de la melodía
y nos reímos de placer
en nuestro florecido lecho,
la risa retoza como un potro
altanero y gentil.
¡Lástima que la vida se alboroza pocas veces
así!