Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 24 de agosto de 2016
Verdades amargas
Verdades
amargas,
yo
no quiero ver más lo que he mirado a través,
del
cristal de la experiencia al no tenerte más a mi lado.
El
mundo se hundió a mis pies,
cuando
no te sentí junto a mí,
no
sentí más tus besos,
ni
tus cálidos abrazos,
me
dejaste en el frio total de mi soledad triste
y
apenada.
Todo
fue una ilusión,
creí
en ti,
pero
entre tus giros de fantoche,
desapareciste
de sorpresa.
¿A
dónde llegaste?
¿encontraste
lo que querías?
Verdades
amargas,
me
abatió el infortunio pleno de tristeza y pena.
Todo
tiene en esta vida su preciso estipulado,
Y
las yagas de tus defectos no las vislumbré,
porque
las cubrías con un diamante bien tallado.
Todo
mi mundo, robado a mi combate,
despierto
de mi herida y en mi suelo descubro,
a mi lado tu pie medido,
al
irte súbitamente con mucha prisa.
Y
ahora que te nombro y te reclamo a gritos,
no
puedo arribar por mis veredas,
porque
un toro la noche transformada,
fija
el aire con alta cornamenta.
Verdades
amargas,
a
penas levantas tu diestra como un adiós,
apresurado,
pone sombra de amor en mi venero
y
cuando alzas los hombros diciendo ya no me importas más,
divides
en luz el zócalo del viento.
De
pronto al comprender que te has ido por siempre,
la
tarde se ahoga en el fugo dilatado,
como
se ahogan mis ansias sobre la nada,
que
me da tu ausencia.
Otra
vez mis ojos en el fin de la tarde.
Y
todos se dilata… hasta tu ausencia.
Me
dejaste y cual hambrienta – con suavidad de jazmines-
recuerdo
con nostalgia tus manos cuajando mis senos –
doloridos
de deseo –
y
borracha me entrego agitando la soledad tan apreciada.
Verdades
amargas,
no
quiero saber más de ti,
mis
formas inanimadas viven, tiemblan, se hacen carne bajo el cincel,
embebido
, pero que eran tu pasión total.
¿Qué
sensación tan profunda arrancas de mis entrañas?
¿Qué
grito de amor desgarros de mis poros y mi sangre,
al
haberme dejado sola sin ti a mi lado?
Ahora que no estás
Ahora que no estás,
te añoro y miro por mi ventana
y siento una nostalgia tan grande
que se me cierra el alma
y el día parece llorarme,
lágrimas desconsoladas
cierro los ojos, las preguntas me abandonan,
me hundo en tu querer de ayer,
ese otro hundirse que detrás aguarda,
a la
muerte por no tenerte.
Ahora que no estás,
mejor no amar, mirándome en espejos
complacidos,
deshaciendo esa gran unidad en juegos vanos,
mejor no amar, con alas, por el aire, como las mariposas,
o las nubes flotantes.
Buscaré pesos los más hondos, en ti,
que ellos te arrastren a ese gran centro
donde,
donde yo te esperaré.
Amor total, quererse hasta el más allá.
La forma de querer tú es dejarme que te
quiera.
El sí que te me rindes es el silencio lejano y
distante.
Tus besos son ofrecerme tus labios,
para
que los bese yo,
desde un horizonte infinito.
Ahora que no estás,
y que este cielo me mira con los ojos de tu
vida
y sabes que si no estás conmigo mi pecho por
ti suspira
y la tristeza me oprime el pecho donde tú
anidabas.
Estás dentro de mí que aunque triste,
por tu ausencia siento paz en la presencia,
de los besos de tu boca,
que siento en mis labios tibios como si aún,
me abrazaras y me tocaras.
y poco a poco el agua se va secando,
de la fuente de mis ojos.
Ahora que no estás,
jamás palabras, abrazos, me dirán que tú
existes,
que me quisiste jamás.
me lo dicen hojas blancas,
sin tus poemas de amor.
y yo seguiré abrazada a ti, sin preguntarte
nada,
de miedo a que no sea verdad,
que tú estás conmigo y me quieres.
y me abrazo a ti, sin mirarte y sin tocarte,
no vaya a ser que descubra con preguntas,
sin caricias, esta soledad inmensa de quererte
solo yo.
Ahora que no estas,
¿Dónde estás?
¿En qué me equivoquè?
¿Por qué no sé nada de ti?
Son tantas las preguntas que me hago,
es tanta la confusión,
vivir en un sin saber en medio de la
incertidumbre,
que cada vez se me hace más difícil,
haciendo mi camino más inseguro
y ahora no sé qué hacer…
Me digo a mi misma,
¡debo decir basta!
más no puedo dejar de pensar en ti, no puedo
seguir…
Necesito de ti, de tus palabras,
porque sin darme cuenta te aleje de mí.
lágrimas recorren mis mejillas,
mientras te escribo esta carta,
no sé si volveré a verte sólo sé que te
esperaré siempre…
Amor sin luz
Amor sin luz
opaco, oscuro, por o estar a
mi lado.
Vivo en una cueva
impenetrable
donde nadie encontrará jamás
sus secretos.
Me dejaste sola, triste,
apabullada,
inclinada hacia la tierra
sin ver más el cielo ni el
sol.
Amor sin luz
aún siento a pesar de todo
tus dedos
acariciándome toda,
cada pedacito de piel era
tuyo
¡Solamente tuyo!
no te acerques más,
¡auséntate de mí!
porque te ignoraré
ya que estas detenido en el
umbral del alfabeto
para que no te amé más.
Amor sin luz
el mundo no se acaba en la
frontera
donde el aire deja de vibrar
por ti.
Mi dolor es grande,
necesito la luz , la claridad
del amor verdadero,
no los sufrimientos
indelebles
escritos con tinta invisible.
Amor de luz
tu cortejo de macho cabrío
desapareció en la noche
me dejaste temblando de
deseos por ti
se alzan un reguero de alivio
y un reguero de cólera
al pensar en los momentos de
amor y gozo
que vivimos juntos,
apretados, enlazados,
en un juego sin fin y sin
límites
amor sin luz
pero ahora todo acabó,
a luz no existe,
estoy abrumada, desesperada,
por este amor con barreras
que nos alejará de por vida
Amor sin luz
quebrantos, quejas, llantos,
es lo que ahora me inunda el
alma
y deseos de placer, caricias,
gozos, coitos,
a los que mi cuerpo extraña
y no sentirá jamás
desde ahora en otra carta
te escribiré con más ardor,
con más pasión, con más
deseos
porque brotan de mi cada vez
que pienso en ti,
en tu cuerpo viril y fuerte
que fue mío,
muy mío.
Que se fue para siempre.