Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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miércoles, 25 de abril de 2018
Miedo a amar
Miedo a amar
Miedo a amar, lo sentimos en un instante
inesperado,
pero igual amamos y dejamos que nos amen.
Miedo a pasión desbocada,
miedo a hacer ramas entrelazadas
que unirían como un bosque umbrío nuestro
existir
bajo los gajos confundidos de los ligustros
anhelantes
miedo a ser naturaleza viva
en la naturaleza ya muerta.
No somos del aire que perdura,
somos tiempo tan sólo.
Y la naturaleza se despierta para alegrar
tu llegada hacia mí,
las garzas destacan en el espacio su alada
claridad,
anunciando que estás cerca, muy cerca de
mí.
hasta los racimos de púrpura salvaje
cuelgan en el ceibal,
donde canta su trovar matutino su célebre sabia.
Miedo a amar, mientras nuestros corazones
ajustan su rítmico latir
con una cadencia que inspira un millón de
notas que nos subyuga.
Y en un millón de arpegios nos levanta
cuando al brillar la aurora todo el paisaje
canta.
Miedo a amar, ¿Por qué?.
Amar es lo más preciado del mundo.
La luna amanece despierta entre el rumor de
nuestros besos
y cambia de color entre las nubes altas del
otro horizonte.
Apoteosis del amor, los pinos majestuosos
muestran gozosos
la arquitectura musical de sus ramas,
anunciando a las golondrinas del aire el
júbilo de nuestro encuentro.
Miedo a amar, no, amar es vivir
intensamente.
“Mitad en la luz
y mitad en la tiniebla
mi mano te lleva a mi cuarto
para
sellar los portones
del deseo”
Esperanza de otoño
Esperanza
de otoño
Esperanza
de otoño, no es leyenda,
es
realidad que se enciende en mi alma,
nació
la poesía, nació la vida.
Algo
hay que corre y no huye,
es
el agua entre tantos verdes
que
pasa y no se remansa.
Hay
en este otoño pájaros de colores que cambian siempre
¿Quién
lo hace?
es
el amor que en mi late, son mis poesías de amor,
me
salvan en mi soledad,
no
me abandonan,
siempre
aparecen cuando más las necesito.
Ahora
¿cuál vendrá,
la
gris,
la
azul fuerte,
la
esperanza cálida?
Vendrán
con frases románticas y sensuales,
es
que acaso vienen así
sin
buscarlas lentamente y me hallan
¿Cuál
es el milagro?
¿Magia
pura que se vuelca en mi papel desde otro mundo?
¿Es
galardón de un esfuerzo?
No,
es un regalo de la gracia no pedida.
Esperanza
de otoño,
el
amor vendrá,
arrastrando
todo a su paso,
pasará
dinteles,
fraguas,
muros,
parapetos
sin fin
y me
encontrará.
Jamás
palabras, abrazos,
me
dijeron que tu existías,
que
me querrías, jamás.
Me
lo dijeron las hojas blancas,
augurios,
tú, no.
Y
estoy abrazada a ti en este tiempo sin fin.
Sin
preguntarte nada,
de
miedo a que no sea verdad
“No vaya a ser
que descubra
con preguntas,
con caricias,
esa soledad inmensa,
de quererte sólo yo”
La puerta sin abrir
La
puerta sin abrir
La
puerta sin abrir, no tiene cerrojos,
no
tiene trabas, no tiene candados
y
dime por qué tú no las traspasas,
¿es
que acaso el miedo te acobarda de encontrar tras ella
a
quien te ama con verdadero amor?.
Pues,
entra, el amor no espera mucho,
si
tú no lo alimentas se hace invisible
y
desaparece y ya no lo encontrarás más.
Aquí
tras ella, estoy,
bajo
la desgarradora soledad de tu ausencia
ahora
amo mi soledad, a veces no,
pero
somos seres de adaptación
y
creo mucho en la resilencia.
Tu
cobardía me confunde,
me
deja perpleja, consumes mis temblores,
devoras
mis gritos ante tu ausencia tan presente.
Es
tan sólo tras la puerta que tu voz al oírse
clama
por mí.
Un
bálsamo errabundo
que
no se atreve a buscarme.
¿Por
qué tu actitud de loca indiferencia,
de
no ser valiente frente al amor que todo lo puede,
que arrastra
todo a su paso,
mares,
abismos,
montañas
y tú
tras mi puerta no te atreves pasar?.
Creo
que ya no te amo,
mi
deseo se fue tras la ventana abierta,
soy
libre
no más
sentimientos deseados,
no
más besos esperados,
no
más silencios compartidos.
El
cielo se abrió para mí,
soy
libre al fin.
Todo
se acabó mi amado
tras
una puerta.
“Me encontrarás un día
seré pasión en
polvo de cenizas
tendrás que armarme
con tus besos tan esperados”