Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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domingo, 20 de mayo de 2018
Soledad
Estoy sola bajo la opaca
multitud soterrada.
Todos pasan de prisa a mis
cuatro costados, como un naufraga que desde
la perdida playa llama
en vano.
Estoy, sola, angustia, por
el polvo rencoroso, pisoteada.
Estoy sola, olvidada.
¿ A dónde se alargan las
manos?
¿A quién abrir el corazón
desolado?
Todos llevan las tristezas
de la vida, sin recibir las señales de los astros.
Estoy sola, acosada.
Por los rostros repetidos,
renovados en quienes inultamente busco el rostro,
de un hermano.
¡Ay! si pudiera huir lejos
por el campo.
Y sin relojes echarme
sobre el pasto.
Estoy sola, encerrada,
quisiera correr descalza a las orillas de los ríos
y las manos de los aires
subir en pájaros o en nubes.
Y abrir la ventana a las
golondrinas del aire.
Para entregarles el
secreto de mi alma acongojada,
porque mi alma alucinada
hace lluvia en mis ojos siempre azules,
dulcemente despierta a las
glicinas.
“El
silencio
me trae tus ojos
de perla temblorosa”
Vivir
Alguna vez, aunque tarde
mi verso debía escribirse,
que la vida para mi es
inviolable, es todo para cada ser humano.
Me di cuenta al estar en
un pequeño paso para irme, pero los ángeles me cuidan
desde los tiernos días de la infancia, no
quisieron que me fuera.
Necesito que mis palabras
sean exactas y vívidas y los silencios largos.
Intrépido el corazón y la
alta frente desvelada, con ternuras
compartidas,
mis pensamientos y mis
versos serán siempre compartidos.
Debo mirar el campo verde
en la soledad, el mar tranquilo y brillante y el mundo delicioso,
de las flores y pájaros
por doquier.
Vagar siempre guiada por
la luna inventadora de duendes, lobisones y fantasmas.
¡Las golondrinas me vieron
cambiar suspiros y llantos por amores imaginarios ,
que las tizas
perpetuaban!.
Ahora me siento atada con
lazos de ardientes claveles y mi corazón sigue bebiendo de la misma fuente
aunque el tiempo está cuajado plenamente de vicisitudes,
no me dejan ver un cielo azul
celeste.
“Dos
almas se comunican
en azarosa lucha
pero
igual se aman”
Tiempo
Tiempo, mirando un retrato
mío y poesías de amor,
con ardor y pasión, son de
alguien ya definitivamente muerto.
Tiempo, pero aquí- según
creo- vivo, escribiendo.
¡Ilusionista, embaucador,
inimitable, mantenedor,
el todo poderoso señor
Tiempo!
Los segundos corren
sigilosos, los minutos vuelan en el aire,
las horas son esperas
interminables.
¡Oh, señor Tiempo!
Que desgranas nuestras
vidas, en un lapso corto,
breve, debemos vivirlo al
máximo, disfrutando todo a pleno.
Tiempo de colores, de
risas, de alegrías, de amores,
no de dolores ni penas.
Tiempo, cada minuto que el
reloj desgrana,
con sus pinzas prolijas y
puntuales,
mi entretenimiento tanto
más se afana por descifrar enigmas y señales.
“Detrás
la espesa niebla del misterio
y
más allá un dios mudo, sordo y ciego”