Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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lunes, 6 de agosto de 2018
Balada a mí amante
Balada a mí
amante.
Él
sobrevolaba los andenes,
ingrávido,
perfecto,
sobre el
gris del otoño ferroviario
como una
fresca pincelada blanca,
desde su
camisa,
hasta su
figura completa.
iba y venía
holeando de memoria,
el tedio de
la espera cotidiana,
es ajeno a
la honda espera,
espera que
en su pecho,
el tiempo
riguroso sazonaba.
Y yo llegué
de repente,
como llegan
las nuevas que sacuden las entrañas.
pegado al
vidrio de la ventanilla,
su rostro
niño al hombre delataba:
Ángeles
comprensivos cuchicheaban:
-“obedientes
se encuentran dos miradas”
- “¿Es el
príncipe azul de la leyenda?”
“¿Es la
presencia de los cuentos de hadas?”
por un
instante, que mendiga otro,
la
eternidad en su mirar recala.
pero la
eternidad es frágil,
quiébrese
con un férreo tañido de campanas.
Tiemblan
los dos
y tiembla
el aire y tiembla…
Balada a mi
amante,
en ese
instante nos amamos con total intensidad,
el amor
vibró en nuestras almas todo
pero el
tren inexorable marcha
y los
ángeles tristes
apenados se
alejan cabizbajos,
empañada la
voz quebradas las alas.
Ella queda
apenada,
tan
exánime,
que no
derrama una sola lágrima
su alma se
esconde sobre sus pechos ya no erguidos.
Él hunde la
cabeza confundido y solitario.
En los
andenes se ensaña el gris de la mañana
¿por qué
los designios de los ángeles al rozarnos se apagan?
esta
historia real y verdadera,
para decir mucho,
para decir nada.
“El
reloj cae
y
las olas se rompen
lápida
y cruz”
Tuya por siempre
Tuya por siempre, la distancia no nos separa,
unidos en el aire diáfano y puro.
Un día al encontrarnos tristes en el camino,
yo puse entre tus manos pálidas mi destino,
y nada más grande jamás han de ofrecerte.
Tu vida es frente a la mía
como el mar frente al cielo,
pasaran truenos,
relámpagos,
torrentes de lluvia,
pero jamás podrán separarnos.
Cuando estoy contigo,
me desarmo como una nube deshilachada en penas.
mis pasos de alondra pisan un otoño húmedo,
y te siento volar
entre la fronda indiferente,
de viejos pergaminos.
Tuya por siempre,
quiero seguir tu vuelo solitario amarrar,
tus ojos a mis alas,
unir mis dedos con tus manos.
Tus caricias me atan a la sombra de tu fuego,
y en la sal de tus palabras enredo mi alma para siempre.
Tuya por siempre,
tu alma unida con la mía,
se pierden en la sombra de nuestros ojos,
hasta encontrarnos en nuestras caricias que,
correrán hambrientas sobre nuestra piel dormida.
“Ya voy con mis delirios
a saborear la paz serena
de tu amor”
Poemas
Poemas
viajeros que juegan, saltan, se arremolinan,
buscando
un lugar donde posarse, aquí, acullá,
en
aquellas pequeñas hojas, en pergaminos corrugados,
en
páginas vírgenes y frescas.
No
pueden volar de mi mente las estrofas,
las
metáforas, los versos, que danzan estrepitosamente
en
las lagunas azules de las neuronas juveniles
e
inquietas, en este mi otoño.
Se
escapan los poemas de entre mis dedos y mis manos,
escondidos
tanto tiempo se ajustan a mi sueño
y
como el río a sus riveras llegan al lugar esperado
a
esta hoja que deja de ser virgen,
ya
es primavera dulce como agua y amor.
Poemas,
no desesperen, lo imposible siempre llega,
son
mi todo, son mi vida,
sin
ellos no tiene sentido el existir.
Aprendan
poemas que con paciencia alcanzarán
el
celeste cielo.
Es
la vida que ensaya sus textos e el filo alargado
de
la madrugada,
y
aunque a veces repita frases, monosílabos,
amor
Júbilo,
gozo,
placer,
tesoros
son del alma porque un giro fugaz
no
basta para el toque sutil que distingue
el
Hoy del, mañana
Y
casi siempre e los viejos atriles partituras
de
poemas nuevos se emplazan
y se
logra renovar el diseño, la textura,
el
color de la trama
¡Oh¡
Poemas, como brisas aderezan con susurros
mi
alma.
“Poemas
están en mí
como una sombra de mariposas
vuelan y se
vuelcan
con suavidad toda”