Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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martes, 1 de enero de 2013
Ensoñación
Ensoñación, me transporta a mundos de amores
vividos en pleno existir del alma.
¿Dónde se escoden los sueños? ¿Están entre los
duendes, las hadas, los gnomos, las mariposas transparentes, las crisálidas de
seda, los brotes de flores de loto?
Ensoñación, canciones sonoras que flotan en el aire
diáfano de un día especial, el Hoy, el día a día pleno de felicidad y amor a
todos mis semejantes.
Sueños locos, descarriados, distraídos, que me
conducen sin darme cuenta a momentos disímiles, escondidos en el orillar del
mar.
Ensoñación, entre latires y palpitares la sangre
vital corre aprisa por las venas del cuerpo llevando entretejidos los recuerdos
de caricias no olvidadas.
¡Y, ay, cómo quisiera ser una alegría entre todas,
una sola, la alegría con que te alegrarás tú!
Ensoñación, ¡cómo desearía ser un amor sólo, el
amor del que tú te enamorases!
Veo declinar la tarde mientras voy caminando lento
entre las sombras de las horas y la nebulosa de los recuerdos imborrables.
Ensoñación, ¡qué tenues los suspiros de la tarde!
¡Qué dulce es el bramar del océano!
Si parece le hace guiños a la luna y parece en su
coloquio más humano.
Ensueño de un amor ilusionario que impele en
nuestras almas la quimera, destellos como luces que se encienden en fulgores de
firmamentos lejanos.
Ensoñación que nos conlleva a la viva caricia de la
brisa, las flores de un color mas encendido, hay más risas y alegrías en el
aire y se acaban las tristezas en olvido.
Ensoñación, me haces ascender la vigilia en mis
ojos para recoger tú imagen amada y primigenia, haces nacer al son de mis
deseos viola de amor, canciones puras, palabras de amor llevándome a la cima de
los cielos con la tierra.
Ensoñación, plena de sueños de amor entre aires
estremecidos de ternura y bajados de altísimas esferas, perdida me haces sentir
por siempre en tu embeleso sin sentir el cercado de tus ramas.
Ensoñación, colmada de verdes esperanzas que se
nutre entre delicias y caricias naciendo de mi alma los poemas, las prosas,
como jóvenes olivos recién brotados.
Ensoñación, secreto que veda tu figura crecida
entre pinos y lloradas mas llena de amor con intención de amar de mis cantares
y así alcanzar la cumbre de tu nombre.
Ensoñación que sacude las bases de mi sangre y hace
aparecer tu nombre contra el cielo, amor, que desnudándote caminas sobre el
muro que cerca mi silencio.
Pesares del ayer
Pesares del ayer vuelven a mis recuerdos cual de
puerta pesada cuando gira sobre gonces de hierro enmohecido.
Anidaban en las grutas del olvido y ahora pregunto
¿por qué regresan en un sombrío torbellino?
Pesares del ayer renacieron en una mañana apenas comenzaba, áspera y
fría cual musgosa bruta y ardieron en el cielo de esa aurora nubes de un rojo
intenso como en un conjuro infernal, colmado de bramidos cayendo cual
torrentes.
Pesares del ayer como nubes de borrasca me inundan
con un ronco eco de dolores idos.
Todo aquello pasó pero aún en mi mente siento
remordimientos por no haber sabido actuar con límites y dejar pasar al dolor
por mis fronteras que debían protegerme.
Pesares del ayer, mi afligido pensamiento quiere
ahuyentar las sombras de aquellos ayeres, de aquellos amores que en vano
llegaron a mí.
Pesares del ayer, recuerdos que deben irse al lugar secreto donde reina la paz y el
silencio haciendo irse muy lejos a los tormentos imborrables y a las tristes
agonías como son una mano fría dentro de mi pecho.
Quiero que todo lo pasado que provocó dolor se
hunda en hondos precipicios palpitando en un viento ardiente como el que sopla en
un gigante incendio.
Pesares del ayer, dejadme vivir desde el Hoy la
vida en un continuo palpitar de alegrías, esperanzas, ilusiones sin llantos ni
gemidos, plena de amores y deseos calmos.
Y poco a poco nacerán los versos, las frases, las
prosas, entre perfumes de flores guarnecidas de pimpollos nuevos. Y entre risas
y lloros en flor mis prosas volarán en las alas de mis sueños.
¡Versos! ¡Palabras de amor!, me hacen refugiarme en
el mundo del olvido sin pesares del ayer, sólo estrofas entonadas como canción
de vida.
Pesares
del ayer, unos los hundo en el mar, otros cruzan por el éter para que beban luz
en las estrellas y no regresen jamás a mis recuerdos que tan sólo quieren
revivir los mejores instantes de felicidad de los ayeres de ayeres y en este
Hoy dormitar en el silencio de la luna llena rodeada de luces brillantes de
amores nuevos.
Pérfido corazón
Pérfido corazón, con hábiles maniobras y lastimando
mis sentimientos tu ingratitud me
invadió hasta lo más profundo.
Me heriste con tus maliciosos juicios, ignoraste u
olvidaste todos mis esfuerzos para darte lo mejor en tu vida.
Fuiste un baluarte para mí cuyos muros cayeron por
tu incomprensión y tus desalmados sentimientos.
Pero aunque todo sea un gran todo, trataré de que
parezca una nada.
No quiero recordar tus perversos esfuerzos para
herirme y lastimarme.
Rompiste mi corazón con tu hábil indiferencia pero
cruzaste la línea con ladina porfía y supiste hacerme sufrir hasta que un manto
de lágrimas cubrió mi pecho.
Ahora ya no quiero saber más nada de ti.
No eres nadie en mi vida, fuiste el todo, mi
ternura, mi amor, mi protección, mis cuidados, todo eso ya ha desaparecido en
el espacio infinito de la nada.
Todo tiene un principio y un final, lo que sentí
por ti se terminó ahora busco un sino, un sendero, una luz, donde refugiarme a
curar mis heridas las que tú causaste y no me verás más, para ti desde hoy no
existo, soy invisible.
Comprendo que nunca comprenderás el daño que me
hiciste y en algún momento de tu vida cuando yo ya no esté pensarás en tu
actuación cruel y mezquina hacia mí pero ya no tendrá solución, lo pasado ya
fue.
Empezaré a vagar sola encontrándome conmigo misma,
buscando donde está la verdad, cuál fue mi error, en qué camino de errores me
sumergí para no volver a cometerlos y en el hondo silencio de la noche
encontraré las respuestas aún dudosas de por qué recibí estas heridas sin
haberlas creo provocado.
La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y
magnifica los buenos y así podré sobrellevar lo que sucedió esa noche, a quien
quise tanto y por celos, envidias, rencores, me destrató y surgió su furia queriéndome
hacer pedazos.
Ese hombre nació de mis entrañas, un fruto hermoso
que colmó mi vida, fue lo más querido, lo más preciado pero hasta hace poco se
transformó por los pasos de la vida en otro ser deshumanizado y sin
sentimientos buenos.
Ya la vida lo llevará por otros caminos, donde su
corazón cerrado se abra al espacio sin fin del amor.
Yo no lo veré ni lo sentiré, pero son mis deseos
los que lo lograrán y podrá encontrar el camino de la verdad.
Cuando la razón indica decepción hay que darle paso
a la razón para que no sufra el corazón.
Desde hoy mi tarea es llevar mi vida en alto, jugar
con ella, lanzarla como una voz a las nubes a que recoja las luces que se me
habían ido lejos.
Ese es mí sino: vivir plenamente entre risas,
alegrías, olvidos y amores renovándome cada día para encontrar la luz de la
plenitud llenándome de gozos con alas por el aire como las mariposas o las
nubes flotantes.
Sedúceme
Sedúceme, conquístame con tu voz profunda y única y
tus palabras colmadas de amor que llegan a lo profundo de mi alma dominando mi
razón y rasgando mi piel.
Aún es tus silencios tu voz me acaricia, me
subyuga, me estremece en un letargo impreciso que el tiempo desgrana.
Sedúceme, sin siquiera tocarme, haz que mi deseo
tiemble entre delirios, ilusiones, incertidumbres.
Necesito vivir en un rincón de tu presente y que mi
imagen la guardes atiborrada de recuerdos.
Sedúceme tan sólo con tu voz en un aire silencioso
que como bálsamo errabundo me busca en la oscura lejanía.
Te siento pero no te tengo, mi cuerpo mudo de
cariño necesito ser pasión en polvo de cenizas para que me armes con tus besos
redentores.
Sedúceme, tendrás que hacerme hoy y fuego, vivir
presente en mis formas afiebradas.
Necesito reír contigo, escuchar con tu voz de
horizonte tibias de palpitación tus palabras de amor.
Enséñale a mi boca a que te busque en la intimidad
del silencio, en la compañía del pensamiento.
Sedúceme poco
a poco, despierta todo lo que en ti provoco que me hace pensar que necesito tu
risa y alegría cada vez que me llamas.
Estás lejos, lo sé, pero te siento tan cerca que me
llega tu sabor a gloria de tu alma y tus coqueteos me hacen estremecer de
placer.
Sedúceme con tacto como si fuera seduciendo al
viento o como desojando una rosa y dime como enredarías tus dedos entre mis
cabellos, hoy los he peinado con perfume de sándalo.
Dime lo que quieres con mezcla de ternura y de
ansias locas que penetren en mi alma que te está esperando.
Sedúceme como distraído, respira profundo, acércate
a mí con tu voz serena, con tus palabras que como caricias hacen vibrar mi
cuerpo y sentir ese tu aroma de flor de azahar sobre mi cara.
Quiero
sentir cerca tu aliento cálido y dulce, que no se apague la débil flama de este
amor febril recién iniciado.
Sedúceme con tu encanto, átame con tus deseos desde
tan lejos, confiésame tus anhelos y déjame vivir en tus sueños.
Te nombraré en mis suspiros, te dibujaré en el
pensamiento, te querré con los sentidos y te entregaré mis sentimientos.
Sedúceme hasta en mis sueños, que tus dulces
palabras de amor repiquen como ecos en mi alma que te espera ansiosa con deseos
de compartir contigo todos esos distantes de estar juntos con gozo y placer.
Calla amor
Sin palabras…para expresar lo que siento por ti, así me quedé aquel día sin palabras, no importa, no son necesarias porque a través de los ojos nos podemos decir todo.
Cada mirada que nos regalamos puede expresar los sentimientos, cada mirada desnuda el alma y nos da pautas de cómo seguir al instinto.
Con la mirada puedo decirte te quiero, te extraño, te amo, te necesito, sin romper el bendito silencio que nos inunda, nos envuelve, nos da espacio para soñar con el nuevo encuentro.
En silencio sin palabras podemos expresar este amor que se refleja en los rostros, amor que no se puede disimular porque es más poderoso que cualquier obstáculo.
Silencios que nos dan alegría de vivir, en contemplación mutua.
Benditos silencios que me adormecen el corazón y lo hacen flotar en el inmenso e inconmensurable firmamento.
¡Calla! ¡Calla amor! que las palabras son sólo eso…palabras que vienen a socavar el amor, sólo ponen peros al sentimiento.
¡Calla! permanece callado, el silencio es sagrado, recorre cada milímetro de amor,
Sólo con tu mirada puedo encontrarme en tus ojos, mariposas vuelan a tus labios sin pensar en hirientes palabras, las que te dicen te quiero
Silencios que nos llevan al tiempo hacia atrás, en la distancia de nuestras vidas, descubriendo caminos secretos sólo mirándonos y nos acercamos más uno al otro en las noches nuestras…
Habitas mi morada
Estás aquí intangible e ingrávido, habitas mi morada interior, como el refugio, tu nido precario pero cálido.
Aquí, los muros de mi alma guardan secretos inconfesables, misterios expectantes, pero profundos para defenderte de los vientos que inclinan la vida.
Habitas mi morada, mi Yo interior, donde la paz reina por doquier y el manantial de la dicha que emana en el jardín de mi alma te reconfortará de todo el dolor del ayer.
Bajo la sombra de mi morada el amor iluminará los días y las noches.
Habitas mi morada, mi espíritu todo, la soledad es ahora compartida y flotando alto, muy alto, las sonrisas serán nubes que volarán hasta el cielo infinito.
Habitas mi morada y entre sus muros tú y yo apartados del ruido y de las sombras, sin miedos ni dudas quebraremos el umbral con la paz de nuestras almas.
En este lar interior, muy nuestro, soñaremos con bosques floridos y nos dejaremos ir a las cumbres del lucero.
Estás aquí, muy dentro de mi yo, en mi morada que con dulzura y amor hace iluminar el goce de tu mirada.
Ya no más neblinas que envolvían tristemente mi alma, mi corazón ahora descansa en la rama breve de tu pecho, en la esencia de tu ser.
Es tiempo de que juntos suspendidos en la nada, entre versos y romances, cobijemos con ternura el amor que se asomó entre nuestras almas y así con hilos infinitos tejeremos la vida sintiéndonos amados.