Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
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sábado, 13 de abril de 2013
Hálito de brisa
Hálito
de brisa, no soy más que un soplo de nada,
no soy más que nadie, sólo aliento de energía.
Hálito
de brisa, no soy nada, soy el todo que desgrana mieles y amores por el azul
cielo como bailan los paladines, danzarines sin fin.
Hálito
de brisa, en mi retiro de nubes con leves vahos duerme el aura, en su nido de
seda y tul, el aura que como soplo alegre y suave se torna brillante y puro en
la nada y en el todo.
No
soy nadie, sólo hálito de brisa y cuando el aliento levanta sus alas corre de
flor en flor llamando como una exhalación a los frutos en sazón.
¡Oh,
el aura quinta esencia del amor!
Por
el rocío enjugada la brisa se hunde en el albor y perfumada e inexpugnable se
eleva la ventisca e invade, duerme y apacigua al que duerme sin amor.
Hálito
de brisa que vuelvo a hallar, es el mar mezclado con el sol pese a la noche
solitaria y al día pleno de fulgor.
No
soy nada, soy el todo, voy con el hálito de brisa en pos del amor, en las aguas
profundas que acunan las estrellas flotando como un gran lirio lentamente
envuelta en mil velos de tul.
Hálito
de brisa, como fantasma blanco recorro los bosques lejanos murmurando tonadas
en el aire nocturno y el viento cual corola de azahares me acaricia y
despliega, acunándome, su velamen azul.
Hálito
de brisa, salgo de un nido del que surge el temblor del amor.
Un
canto en ecos misteriosos, cae del cielo oscuro entre laberintos tenebrosos que
en instantes se torna brillante y puro al alcanzar el amor.
¡Que
sueño de cielo, albores, aura y amores!
En
las noches estrelladas floto como un gran lis, entre flores, vuelos y ventiscas
suaves.
No
soy nada, soy el todo, el mundo tiene sed de amor y con esplendores de luces se
va con la triunfal aurora.
Vigilia de mis noches
Vigilia
de mis noches, una eterna velada, vuelta al plenilunio en mi silencio he
escrito cartas de amor.
Nunca
me había sentido tan aferrada a la vida tendida junto a ti, mi amado ausente.
Vigilia
de mis noches, cercanía de cuerpos y espíritus, viajamos próximos, nuestras
manos se cruzan por el aire y dejan vorágines de amor en la creación.
Sin
palabras, nuestras voces se entrecruzan en el infinito.
Vigilia
de mis noches, eres la armonía de tu canción de amor y llevas mi alma en un
vaivén sin fin a rodar sobre el eje de mi mente por no poder dejar de pensar en
ti.
Escribo
mis poemas de amor y dentro de cada letra que te busca, mi pensamiento sin
desvelos no sabiéndolo va hacia ti.
¡Quiero
estar a tu lado! ¡Yo, nada más! ¡Nada más yo!, amando el blanco mármol de tu
frente, besando tus manos pálidas y buscando el amparo de tu pecho.
Vigilia
de mis noches, buscaré tu figura en los ríos del tiempo para llevarla lejos a
la tierra de nadie. ¿Llegan a ti las voces de mi alma?
Vigilia
de mis noches, respirabas en mí, en mí, pero muy dentro, como los tiernos
brotes de una planta pequeña.
El
aire de tu vaho llegaba al pensamiento dándole vida al canto del pájaro que
sueña.
Vigilia
de mis noches, me sujetas las manos he impides que me derrumbe y no dejas que
mis ojos cansados por el peso del tiempo armen espejismos pequeños.
Estás
en vela siempre, me cuidas, me proteges, me envuelves en embrujos de prismas
para que nada ni nadie me deje olvidada en el reino de los versos.
Vigilia
de mis noches, desvelo de mis días quieres que mis minutos se hagan más anchos
y estiras el tiempo en retoños pequeños para que nada me hiera, ni el más
distante dolor.
Y
por ti entre nosotros dos…surgió la densa nube que separa la noche de radiante
mañana y nuestra cercanía creció deprisa dejándonos unidos por fin entre luces
inocentes y conjuros de pájaros trinando al aire puro de una tierra nueva y
nuestra.
Experiencia vivida
Experiencia
vivida, en el Hoy, entre visiones plácidas la vida nos lleva a una existencia
que es lucha pero sin sombras, es pasión, es ternura, todo lo amado que al
pasar no se olvida, es fuente de ilusiones.
La
vida en el minuto que la vivamos es fiesta, es calor, es movimiento, es amor,
es gozar los momentos preciosos con sutil encantamiento.
Experiencia
vivida en la que junté sílabas dulces como el sabor de un beso, bordé frases de
oro, les dí música de alas como de mandolinas que un laúd acompaña,
Dejé
en una luz vaga las hondas lejanías llenas de nieblas húmedas y de melancolías,
y por el fondo oscuro, cruzan raudas y veloces las risas, como en una mundana
fiesta, ágiles máscaras al compás de la orquesta.
Experiencia
vivida en el minuto del hoy que ya ha quedado en el ayer, vivámoslo
intensamente, vibrando en ese instante la maravilla de lo que nos rodea.
De
las experiencias vividas uno no se olvida, son parte de la vida, son parte del
recuerdo.
Porque
recordar es parte de vivir, no significa que se viva del recuerdo. Es el
recuerdo quien alimenta nuestra vida para una mejor experiencia.
Experiencia
vivida, en un rincón del tiempo oloroso a jazmines y a maderas de sándalo, en
un lago de sueños que bordean los arbustos donde duermen los pájaros.
Experiencia
vivida, entre los dos brillaba una luz inmarcesible y alta que nos llevaba a
las estrellas fugaces de la noche para colgar nuestros deseos entre sus
destellos blancos.
Experiencia
vivida, vibraba en nuestra carne la música del viento y nuestro amor era un
nido completamente ajeno a todo lo que vive y a todo lo que ya no existe.
Experiencia
vivida, tú y yo somos uno, entre nubes que el poniente fragua por nuestro amor,
otro cielo rosado y azul oscuro en los espejos trémulos del agua, se refleja
como un cristal irisado de magia.
Experiencia
vivida, camino que cruzamos sin intentar buscarlo, porque al menor descuido a
nuestro encuentro vendrá.
Inadvertidamente
vivimos el Hoy, experiencia de vida que por quererlo el destino me llevó hacia
ti, y mi noche se lleno de luz de claros días vagando por los sueños sin
escaramuzas ni ruidos que perturben mi alma.