Déjame a solas, no quiero más tu amor frío y
silencioso, es húmedo río subterráneo en los tejidos de mi ser.
Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Páginas
▼
jueves, 5 de enero de 2012
Déjame a solas
Un rincón de mi vida
Un rincón de mi vida, allí estarás tú, en un
escondite en mi alma, sólo y reprimido. No quiero que golpees con desesperación
la puerta de mi fantasía, sólo dame el silencio que me conlleva a un ritmo
carismático de soledad que ansía algo más.
Caminos cruzados
Caminos cruzados, en la distancia esfumada nos
encontramos en la vera del sendero de la vida, entre escaramuzas del destino
que nos lleva a estar juntos.
Y las palabras surgieron de nuestras almas,
los pensamientos se hicieron ecos de amor, entre ventiscas suaves, el azul del
cielo nos acogió en nuestro amoroso encuentro.
Desengaño
Desengaño, tristeza y dolor, la verdad afloró
en un soplo del tiempo, la traición y la cobardía inundaron mi alma.
Aquel a quien yo consideraba mi ilusión de
amor quitó su máscara y en un momento su verdadero yo, se atrevió a ser girar
mi vida en esquivas y lastimeras quejas de llanto.
¿Quién es capaz de producir este desengaño tan
humillante huyendo rápidamente después de la traición?
¿Qué buscaba al romper la unión, tan
tiernamente atesorada, que creí que existía entre los dos?
Desengaño, por fin puedo decir que se
rompieron las cadenas que me tenían presa.
Gracias doy al cielo por este gran milagro ¡no
más humillaciones! ¡no más mentiras
Desengaño, acíbar amargo y cruel, te amaba
demasiado para merecerlo, te entregué mis vanas esperanzas, ¿quién te ha
conferido el derecho divino de juzgar y el don de herir y lastimar a quien tan
sólo te ofreció amor?
Al fin, todo terminó, dejé de ser el
recurrente destino de tus falsas caricias, de ser la corriente perpetua de tus
falsas mentiras.
Ya no eres más el fulgor donde se anidaban mis
anhelos, arrasando mis sentidos a las alturas inolvidables del más allá.
¿Quién eres tú para ostentar como bandera al
viento tus malignas verdades plenas de apetitos prohibidos?
¿Por qué crees tener el don de la persuasión
para engañar por falsos caminos a quien te respetó y te dio todo su cariño?
Desengaño, triste y doloroso, has dejado de
ser mi dulce amor, el prófugo príncipe enamorado que busca aventuras mortales y
peligrosas
Tristeza y dolor pero sentimiento de libertad
total y por siempre ecos de mis esperas.
Has dejado una cicatriz más en mi alma pero
con firmeza sólo será una raíz muy honda que ni se percibirá.
Mi amor, el verdadero, me encontrará y a mi
vida retornarán como gotas de lluvia la esperanza, la fe, los anhelos de vivir.
Desengaño, cruel, pero ya superado, quiso
hacerme daño pero no lo logró, mi alma aún apergaminándose de llanto por la
desilusión resurgirá, pura y límpida dejando en las huellas del olvido lo que
nunca debió acercarse.
Podré así sembrar y cultivar el amor que me inunda
mi mundo interior y ser feliz, gota a gota cada minuto del existir.
La noche se acerca
La noche se acerca, las penumbras me envuelven
cual manto de entrelazados hilos de terciopelo azul y pienso en ti.
Las nubes grises y altas giran en círculos
dibujando en este atardecer tardío, cerca del horizonte trazos de colores que
se van diluyendo en la nada.
La niebla torva del silencio ahoga tu luz
ausente y como la sal traída por el viento desde el mar te pegas a mi piel y te
vas despacio, levemente,
La noche se acerca y aquí estoy con la
desgarradora soledad de tu recuerdo, te siento, estás en mí como una sombra de
fuego y tormenta.
A través de la húmeda niebla que es un velo
todo impregnado en llanto, te vislumbro y deseo estar en tus brazos y la
felicidad me inunda.
La noche se acerca y te necesito cerca, me
llegan notas aterciopeladas que recuerdan un concierto de amor.
La noche se acerca y te siento lejos, en el
dolor de la distancia, del antes y del ahora.
La noche se acerca y tú no estás conmigo, en
una lejanía cercana el agua modela tus formas de hombre esculpido en el andar,
en el sufrir de las distancias, en el querer de los recuerdos.
La noche se acerca y tu ausencia tenaz me
duele, es mi dolor secreto, mío sólo.
Ya no se definir en la distancia si estás
presente y me hieres con tu ausencia o si es tu ausencia tan fuerte y
desgarradora que vives presente en mi mundo interior desorientado y triste.
La noche se acerca, con ese toque de misterio
que da el amor, no te alejes más, mis quejas solitarias me colman el corazón
que con alas de ciudad y voz de horizonte se alza entre rumores de caricias no
dadas y besos olvidaos.
¡No te alejes más! ¡Ven con la noche y tómame
en tus brazos es la hora de soñar con lo que fue, es la hora de soñar con lo
que será!
Engaño amoroso
Engaño amoroso, falsas palabras que me
llenaban el corazón de latidos presurosos y alegrías sin fin.
Ecos de amor que como un cetro, ceñían mi
mente como corona de flores silvestres, amapolas, magnolias, alelíes.
Me sentía segura de que todo era verdad
pero fue un engaño vil, traicionero, pleno de incógnitas, sin respuestas.
Mi alma de poeta se entristecía, lástima
sentí por los crepúsculos, te creí vívido a orillas de los lagos contigo a mi lado.
Engaño amoroso, ya no se siente el centro
del amor, mi corazón de hielo bajo nieve
invisible es sólo un soliloquio, claro, es un esperar que llegue el día en que
el amor me alcance otra vez.
Espera, me dijo, aún no se puede encontrar
lo fidedigno, el amor ahora duerme.
Engaño amoroso, me voy a una noche fría
recordando los estribillos que tú me arrullabas proclamando tu falso amor, amor
de conveniencia, amor pletórico de bajezas, buscando imágenes heridas en mi
corazón enamorado y feliz.
Engaño amoroso, lágrimas que como arco de
los cielos, bajan por mis ojos en tenues alas que llegan a lares desiertos.
Engaño amoroso, viniste del ayer hasta el
hoy, atravesaste misteriosas sendas para llegar hasta mí y con tu filosa espada
de palabras me conquistaste, para luego, sin un porqué, recibir de tus trémulos
labios, tu despedida final.
La noche inundó mi alma, me volví tierra,
me transformé en corriente de agua, onda tras onda, isla ignorada, nadie en el
aire sufriendo por tí.
Engaño amoroso, descarado, egoísta. Si yo
no encuentro el camino verdadero, mía es la falla, toda la canción de amor está
en ella esperando que alguien sepa como cantarla.
Engaño amoroso, cruel y despiadado, que ha
borrado toda la claridad de la gala matutina,
Me siento de un hálito de abismo, te amé y me creí amada,
flota en esta alborada agonizante que fatiga y marea envuelta en el oscuro
pensamiento obsesionante que me dejaste sin tu amor en una amarillenta
pesadilla que me hunde en el hoy sin esperar el mañana. sólo la cerrazón
entristece y no ilumina, débil quedó en
esa blanquecina luz crepuscular y opaca.
El amor es el secreto
El
amor es el secreto de los siglos en receso que va dibujando su invisible rocío
cósmico en los atardeceres temporales del espíritu y tus palabras con sonrisas
abrazan nuestros mundos profundos y luminosos.
El
amor es el secreto y limpia mis tristezas, se lleva mis llantos, es alegría
junto a tus palabras con sonrisas que va haciendo de a poco la vida con colores
brillantes y límpidos.
El
amor es el secreto, avanzo hacia ti, en sueños continuos de inquietudes ciertas
en bordes sinuosos de esplendores serenos ¡qué sencillo fue el milagro de
encontrarnos!
Emanaciones
del amor que le dan luz a mis poemas, no más fracasos y desorientaciones, ni
afanes en vela, ya estamos juntos.
El
amor es el secreto, todo, todo está más claro desde el más nocturno al cenital
abrazo de dos que se aman.
Sin
errores, sin reflejos de edenes en azogues desmenuzados y dispersados por el
mundo.
El
amor es el secreto, la lluvia desgrana el gris de tu mirada, mi angustia se
prende de cada gota cristalina, que me regala el recuerdo de tus ojos plomizos
y aleteantes.
Emanaciones
de amor, eres el fino aliento de la aurora y un abrazo de sentimientos mansos.
Eres
en mis días de tormenta, la claridad ineludible que perfora nubes.
La
placidez del agua que en mi piel revolotea espera tu regreso para que seas mi
inspiración por siempre.
El amor es el secreto y toda esa cosquilla que se
mueve en mi sangre y te llama .te siente mío para siempre.
Dialogo interior
Diálogo interno, palabras volátiles, sutiles a
veces, buscando la verdad interior, otras veces bruscas, violentas,
entrecruzando voces con silencios olvidados y secretos.
Diálogo interno ¿a dónde me conduce? ¿Qué
busca en mi alma taciturna y triste y en mi corazón vacío de amor?
Nadie fue capaz de reemplazar el amor que tú
me dabas y el que tú mismo me inspirabas, hay silencios que no son silencios
cuando se ama, son ecos profundos, suspiros que arrebatan el cuerpo y el alma y
que surgen cuando hemos sido cautivados de manera total y profunda como lo has
hecho tú conmigo.
Diálogo secreto, mundo mudo de palabras que
vuelan en mi interior y balbucean, murmuran, se hunden en las noches lúgubres
hasta que finalmente se encuentran en el nivel de las raíces donde se confunden
todos los sentimientos.
Diálogo interno que vive en esta mujer poeta y
mi espíritu como casa abierta, no tiene llaves en sus puertas e invitados salen
y entran sin casi darnos cuenta.
Diálogo interno de palabras aladas, sagradas, plenos de sentimientos, a veces antagónicos,
otras veces coincidentes en búsqueda de
la cordura, la verdad, la armonía, la fidelidad de sí mismo.
Diálogo interno, lucha entre palabras que
conllevan a la búsqueda de las fuentes del pensar a buscar la esenciabilidad
del existir.
Son vahos de misterios, espejos de nácar, de lágrimas húmedas, que me llevan a existir a
través de la vida, a existir a través del tiempo.
Diálogo interno que conlleva a entrecruzar
todos los pensamientos, del ayer, del hoy, del siempre, marchen por otro rumbo
para no conocer el dolor, el miedo ni la tristeza sin limitaciones, sin
entredichos.
Me siento vulnerable, desnuda, pero habita en
mí, en el fondo de mi alma, un camino que pide a gritos, que clama… por ser
recorrido.
Diálogo interno, retumban las preguntas, los
ecos contestan, buscando la entrega total del signo que ilumine el camino que
nos lleva, en su trémula espera, al gran
amor a través de nieblas, nunca bastante claro pero sí seguro y total.
Hallazgo al fin de coherencias de palabras unidas,
enlazadas, colmadas de luces en el arco de los cielos, bajando de tiempos del ayer hasta el hoy.
Mi dueño desconocido
Mi dueño
desconocido, déjame en mi soledad dormida, no quiero tus cadenas de hierro que
me son leves de llevar y no las siento porque hay otra cadena hecha de olas, de
tierras, de vientos, de suspiros, de sonrisas, que me atan, yo no sé a dónde me
esclavizan pero sé que es a ese dueño desconocido, a ese dueño que desde las
sombras despierta mis deseos de amar.
Mi dueño
desconocido me mueve el cañaveral de la pasión, no me permite dormir extasiada
por sus susurros, sus silencios sin ecos y sin caricias deslizantes del más
allá.
Eres mi
árbol florecido y hoguera de estrellas que viene en las noches de abismos a
buscar mi roce con suavidad y dulzura entre llovizna de azahares que por dentro
me abraza aún entre las tinieblas grises y densas que lo envuelven.
Mi dueño desconocido,
ven a mi lado y trae tu flor de cielo a mis manos que claman por ella y los
racimos con verdes hojas embriagantes de las sombras que la devorante sed de la
sangre aplaca.
Quiero
hundirme contigo en los mares profundos, tras los corales liberadores del tedio
para llegar a través de ti al lugar de donde tú como fantasma protector me
protege y me ama.
Mi dueño
desconocido tus manos de ondas me acarician la piel, me arrancan el cansancio
de los días, las cruces de la tierra amarga y me envuelves en un manto de
lluvia para que recupere la azucena jubilosa de los días por venir.
Me haces
crecer poderosas alas, en manos, pies y cintura para cortar, como golondrina,
el cielo suave del agua y vas abriendo para mí el tupido follaje de la
misteriosa selva tras los colibríes y las rosas de primaveras salvajes.
Mi
desconocido dueño, me haces sentir casta, transparente, luminosa y serena como
la inmensidad tornasolada que amorosa me abraza.
Me dejas
como yo siempre quise vivir libre, sin que las sombras y las piedras pesen
sobre mi espalda y haces que ángeles vigilen mi seguro cuerpo, convertido en
puente, que necesita ir hacia ti y llegar al infinito por las olas, vientos,
luces y cielos azules y abiertos.
Mi
desconocido dueño, mi arquero del sol que por el bosque de cristales potente
avanzas hacia mí.
¡Todo el mar en tu pecho! ¡ Todo el cielo en tu
alma! Arranca el misterio a las sedas del alga y como pez con alas, bien
seguro, ven a mí, pronto, muy ´pronto, de entre las ondas azuladas corre y
vuela en la pradera sin medida de las verdes aguas y alcánzame ya…
Artilugios del amor
Artilugios
del amor que me están agobiando, llamándome a la tierra, sin ti a mi lado, en
la distancia, es el hueco de tu cuerpo.
Como espía
del silencio, con ingenio y prudencia espero unas letras tuyas, una voz que me
dijera lo que me hace falta escuchar.
Cazaba en
alfabetos dormidos en el agua, en letras vírgenes desnudas y sin dueño, esas
letras intactas que juntándolas no me las decías tú.
Artilugios
del amor que con artificios y giros en un ir y venir nos llevan un día, al fin,
a escuchar tus sílabas entrecortadas en tu voz que fue una pura sombra de voz
que yo escuché con todo mi corazón torpemente entregado a ti.
Artilugios
del amor, ¡ven a mí!, aunque sea vacilante, todo trémulo a besarme, no quiero
tu ausencia sin labios, mi único amante por siempre.
Voy hacia el
camino que me conduzca hacia ti, para poder estrecharte entre mis brazos
rápidos, largos y cálidos.
En los
cielos abiertos van trazando los pájaros códigos de los vuelos, tu nombre va
entre ellos, no se escribe, donde se escribe, está escondido entre las
estrellas que se leen con largas lentes claras.
La aurora
borra noches, el mediodía auroras y las tardes sin ti le quitan forma de ser a
los días.
Artilugios
del amor, ingenios creados para ser amados, no puedo vivir sin ti, lo que más
deseo son tus besos, caricias de tu corazón que anhelan tenerme y estrechar sin
fin, sin pena, mi dulce cuerpo pensado.
Y siento que
te acercas, que quieres vivir conmigo es signo puro, seña en besos, en
presencias de lo imposible, de tu querer que sea tuyo siempre.
Artilugios
del amor, te esperé desde siempre, desde el ayer y el hoy, fui a lo más hondo
para ver si al fin estabas.
Y a ti, sólo
se llega por ti.
Te espero
para que me lleves a tu mundo, en el que el Amor es un cielo nuevo.
Artilugios
del amor, yo quiero estar donde estuve contigo, volver.
¡Qué milagro
tan inmenso ese, volver otra vez, repetir lo nunca igual de aquel asombro
infinito!.
Y mientras
no navegas tú, me quedaré en la orilla de los sueños, de las estelas, inmóvil,
quieta, enhiesta, porque sé que donde estuve ni alas, ni velas, ni nubes, me
llevan como lo haces tú.
Artilugios
del amor, te quiero junto a mí, quiero tus besos con sabor a zumos del mundo.
¡Qué gusto dulce a tierra, sol y amar!.
Y caen mis lágrimas sin que nadie las vea, sin
un gran sollozo que tu estrechas en tus brazos y las secas besándolas ya que
vienen de ti, son tú, dolor de tu pecho lágrimas mías, sollozos míos.