Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




Haz click para ver los videos de mis prosas poéticas.


domingo, 7 de abril de 2019

Anécdota de vida: Taiwán



Anécdota de vida de una mujer poeta que viaja con la realidad que le dan sus poemas de amor. Fue en varios encuentros de Poetas del Mundo que me brindaron
lo mejor de sus espíritus, su inocencia, su pureza,
su limpidez de alma: Los Poetas de Taiwán.
Taiwán, cuna de la poesía asiática, sus poemas tienen música de sonidos, no los comprendo, no puedo leerlos, pero los siento vibrar en mi alma como si ángeles susurraran a mi lado.
En los breves momentos que estuvimos en contacto sentí que me transportaban a su mundo con sus risas, sus alegrías, sus ojos luminosos y tiernos.
Un día me hicieron llegar a mis manos un libro muy importante, con sus poemas escritos en su idioma y exclamé:                                                                                                                           ¿Por qué me hacen llegar esto? ¿Cuál es la razón? Y empiezo a pasar sus hojas escritas con sus signos que no comprendo y en medio del libro con gran impresión encontré un poema mío muy largo “La esencia de tú ser “en español y en Taiwanés con mis fotos y biografía.
Fue un impacto que extasió mi alma, ellos, poetas de milagro eligieron un poema de amor escrito en uno de mis libros y lo hicieron traducir al español, en especial este fragmento:
“No sé cuando empezamos a conocernos,
cada mañana nos empezamos a encontrar,
cada nuevo beso es para mí,
mi primer beso,
mi verso debía decirte
lo que para mí has sido,
tú tenías la palabra exacta
con ternuras compartidas.”
Anécdota de vida especial y única, en mis recuerdos de vida, los momentos vividos con los poetas de Taiwán serán guardados en el cofre de mi existir por siempre por la candorosa y musical esencia de su risa y sonidos que con el viento se desgranan en el firmamento en transparente amistad y al pensar en su existencia pasan sobre mi absortos pensamientos con brisas plenas de paz y de inocencia.



No hay comentarios: