Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 23 de mayo de 2012

Ecos lejanos

Desde el más allá, me pueblan ecos y voces nostálgicas que llegan deambulantes y a veces emigran y huyen dejándome vacía y hueca.
Son esos ecos lejanos, de un silencio de sombras vagas y sombrías, de un amor que ya fue, se hizo bruma y sin sonidos dejó solo su voz.
 Ecos lejanos que como espacios de tiempo ya idos dejan tan sólo fragmentos de letras que nunca fueron escuchadas, palabras hundidas  en un espacio sin fin.
 Noches de velas en la pregunta perpetua, eterna del ¿por qué?
 Ecos lejanos que repiten allá, muy lejos, palabras que nunca han sido dichas y si lo fueron la sinceridad no las sostuvo, la verdad no las acarició.
 Ecos lejanos que repiten en un sin fin sentimientos que no dicen nada y dejan en mi piel sal y llanto, con sabor a mar donde se estrella la noche.
 Silencio de ti es el que llena mis manos en este momento y siento el manto de la tristeza cubrirme despacio, de a poco y no quiero vivir con este desespero.
 Necesito una ilusión que le devuelva a mi vida sus sueños, quiero ecos cercanos para recobrar en el otoño de mi vida, la luz de un ocaso para sentirme completa y para que el resto del mundo se desvanezca en la insignificancia.
 Quiero aunque sea breve y elusivo un atisbo de amor que colme mi alma de murmullos cercanos en abrazos amorosos, sinceros y tiernos que me transmuten y me lleven
a un espacio de paz, sin dolores ni pesares….

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